Ale Ugalde/ enero 28, 2017/ Blog

A medida que el yoga se vuelve más popular, han incrementado también los estudios que ofrecen clases y de igual manera la demanda de instructores para cubrir esas clases.

Pero lo más preocupante es la cantidad de gente que resulta lesionada debido a las prácticas de yoga.

El yoga no es una disciplina nueva, la práctica de yoga se remonta alrededor del año 4500 antes de Cristo y es bien sabido por todos que el yoga ha sido sinónimo de salud, bienestar y longevidad. Entonces ¿a qué se debe tanta lesión?

Consideramos que se debe a varias razones. La oferta de “teacher trainings” o “formaciones para instructores” se ha incrementado significativamente, lo que vuelve muy difícil asegurar la calidad de entrenamiento que se ofrece en cada uno de ellos.

En el pasado, el instructor de yoga se hacía merecedor del título en base a su larguísima experiencia y práctica; no era poseedor de un título ni se le reconocía después de 200 hrs de practicar yoga. Era necesario que la gente viera en él la congruencia, la espiritualidad, el conocimiento que se requiere para poder servir de ejemplo y solo entonces se le llamaba maestro.

Nuestra vida occidental, siempre en competencia, con necesidades de papeles y títulos que avalen lo que sabemos nos ha llevado a organizar y planear métodos de enseñanza y reconocimiento; el problema radica en que en algún momento “alguien” decidió que 200 hrs de estudio son las que se requieren para obtener los conocimientos para dirigir el camino de las personas hacia la profundidad del yoga. Y si tomamos en cuenta que el aspecto más difundido y buscado de yoga son las posturas (asanas) las 20 hrs de estudio de anatomía que Yoga Alliance pide como requerimiento para obtener el aval de entrenador de yoga registrado (RYT) son insuficientes. (Andrew Tanner, embajador y vocero de Yoga Alliance, comenta que dependiendo del estilo que yoga que se enseñe, la anatomía es más importante o menos importante, y que los estándares de Yoga Alliance fueron hechos para permitir la flexibilidad de diferentes estilos y la diversidad de linajes que se siguen en cada lugar. También añade que 200 hrs es el mínimo requerido y que después de obtenerlos, se puede empezar a practicar para convertirse en maestro).

¿entonces cómo evitar lesionarme en mi práctica?

Te brindamos algunas sugerencias para que tu práctica siempre sea saludable y te sientas seguro:

  1. Investiga

Como alumnos, necesitamos investigar el camino que ha recorrido la persona a quien le estamos confiando el ser nuestro guía; además de investigar sobre el instructor debemos investigar sobre el estilo de yoga que enseña. Preguntemos sobre sus certificados, ¿qué avales tiene? ¿quiénes han sido sus maestros?

2. Elige clases con pocos alumnos

En un salón lleno de gente haciendo posturas y movimientos con su cuerpo, es prácticamente imposible que el instructor tenga la oportunidad de observar a detalle a todos los alumnos y hacerles correcciones que eviten lesiones. Siempre será mejor una clase con pocos alumnos donde el instructor tiene la capacidad de caminar entre ellos, observarlos y ayudarles a armar las posturas suavemente y poniendo atención a la anatomía de cada cuerpo en particular.

3. Cuidado con los ajustes

No permitas que el instructor haga ajustes a tu postura si esto representa dolor o riesgo. Hay muchos instructores que acostumbran “ayudar” al alumno a armar las posturas; esto puede ser muy riesgoso pues solo tú conoces el límite sano de tu movimiento, solo tú puedes sentir lo que está pasando dentro de tu cuerpo. Si el instructor que elegiste para tu práctica suele hacer ajustes a sus alumnos, no dudes en pedirle que deje de hacerlo, o bien, indícale hasta dónde es sano para tí que lo haga.

4. Escucha a tu cuerpo con respeto

Recuerda siempre que el mejor maestro es el que habita dentro de tí. Dentro de tu práctica de yoga, escucha los mensajes de tu cuerpo; no lo forces, no lo violentes. Siempre será mejor seguir una práctica moderada que con el paso del tiempo te llevará a avances a una práctica forzada que con el paso del tiempo te llevará a lesiones.

Deseo que tu práctica sea suave y constante para que poco a poco se te vayan mostrando las maravillas de la profundidad del yoga.

Namasté

Ale Ugalde

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